lunes, 31 de agosto de 2009

Bette Davis

Ruth Elizabeth Davis nació el 5 de abril de 1908 en Massachusetts (Estados Unidos). Cambió la pronunciación de su nombre a «Bette» por la novela de Honoré de Balzac titulada La prima Bette. Se graduó en la Cushing Academy y en la escuela de arte dramático de John Murray Anderson.

Debutó en Broadway en 1929 con Platos rotos. Un cazatalentos de Universal Studios la vio en el escenario y la invitó a una prueba de cámara en Hollywood. Bette no la pasó pero participó en muchas otras dando la réplica a otros actores. Le hicieron una segunda prueba que tampoco pasó, pero decidieron darle un papel en The Bad Sister (1931) y luego rodó Semilla ( 1931). Universal Studios renovó su contrato tres meses más.

George Arliss la eligió para el papel femenino principal en The Man Who Played God (1932), donde obtuvo buenas críticas, y fue contratada por Warner Brothers. Más de veinte películas después, fue aclamada por la crítica por el papel de Mildred Rogers en Cautivos del deseo (1934). El film fue un éxito y la caracterización del personaje de Bette fue muy alabada. En 1935 trabajó en Peligrosa; recibió buenas críticas y el Óscar a la mejor actriz principal, aunque se comentó que había sido un reconocimiento tardío de Cautivos del deseo.

Durante el rodaje de Jezabel, Bette comenzó una relación con el director, William Wyler. Años después lo describió como el amor de su vida, y dijo que hacer la película con él había sido la época más feliz de su vida. La película fue un gran éxito, y su interpretación le hizo ganar su segundo Óscar.

Durante el rodaje de su siguiente película, Amarga victoria (1939), estaba deprimida e incluso consideró abandonar el proyecto, hasta que el productor Hal Wallis la convenció para canalizar su desesperación en su actuación. El film se convirtió en uno de los más importantes del año, y el papel de Judith Traherne le dio a Bette una nominación a los Óscar. Años después, Bette dijo que esta película era su favorita.
En enero de 1941, Davis se convirtió en la primera mujer que llegó a la presidencia de la Academy of Motion Picture Arts and Sciences, pero sus propuestas no eran bien acogidas por el resto de los miembros, así que dimitió.

Ese mismo año, William Wyler la dirigió en la obra de Lillian Hellman La loba, pero sus enfoques sobre el personaje principal y sobre todo la forma de interpretarlo eran diferentes y chocaron, y aunque Bette Davis volvió a recibir una nominación al Óscar, nunca más trabajó con Wyler.

Con la ayuda de Cary Grant y Jule Styne, Bette Davis y John Garfield transformaron un viejo club en La cantina de Hollywood, que abrió sus puertas el 3 de octubre de 1942. Las estrellas más importantes de Hollywood ofrecían su tiempo y su talento a militares, antes de ser enviados a la guerra. Bette apareció como ella misma en la película Hollywood Canteen (1944), que usó la cantina como escenario para una historia de ficción. La cantina permaneció en activo hasta el final de la II Guerra Mundial. Años después comentó que era una de las cosas de las que más orgullosa estaba en su vida y recibió un premio del Departamento de Defensa de Estados Unidos.

Durante los primeros años de la década de los 40 muchas de las elecciones laborales de Bette estaban influenciadas por la guerra, como Alarma en el Rhin (1943).

Estuvo a punto de dejar su siguiente papel en El Señor Skeffington (1944) pero Jack Warner de Warner Brothers la convenció para que continuara. Aunque tenía reputación de poseer un carácter fuerte y combativo durante los rodajes de algunas de sus películas anteriores, su forma de ser durante el rodaje fue errática y sin carácter; incluso rehusó filmar ciertas escenas e improvisaba los diálogos causando confusión en los otros actores. Muchos críticos castigaron su actitud durante el rodaje pero a pesar de ellos recibió otra nominación para los Óscar.

En 1947 Bette tuvo una hija, Bárbara, y más tarde escribió en sus memorias que llegó a ser absorbida por la maternidad de manera que consideró abandonar su carrera. Al terminar Más allá del bosque (1949), la productora Warner terminó el contrato con Bette, a petición de ella. La película tuvo muy malas críticas.

En 1949, el productor Darryl F. Zanuck le ofreció el papel de la actriz de teatro de mediana edad, Margo Channing, en Eva al desnudo. La interpretación de Bette obtuvo excelentes críticas; algunos escribieron que había sido la mejor actuación de toda su carrera, y le supuso una nueva nominación al Óscar, el Premio a la mejor actriz en el Festival de Cannes y el premio del Círculo de críticos de cine de San Francisco y del Círculo de críticos de cine de Nueva York.

En 1961, Bette Davis protagonizó Un gángster para un milagro con Glenn Ford y Ann-Margret. Aceptó su siguiente papel en ¿Qué fue de Baby Jane? junto a Joan Crawford. La película se convirtió en uno de los mayores éxitos del año. El director Robert Aldrich dijo que ambas eran conscientes de lo importante que era esa película para sus respectivas carreras y que aunque se detestaban mutuamente, se soportaban perfectamente. Al terminar la película, hicieron comentarios en público cada una en contra de la otra, y cuando Davis fue nominada al Óscar como mejor actriz, Crawford hizo una campaña en su contra.

En 1977, Bette Davis se convirtió en la primera mujer que ganó el premio a una carrera concedido por el American Film Institute y en 1979 ganó el Emmy a la mejor actriz. Escribió dos biografías: The Lonely Life en la década de los 60 y Mother Goddam en 1975. Todavía en 1978 tuvo ocasión de brillar con un trabajo elogiado, la superproducción de misterio Muerte en el Nilo, basada en el relato de Agatha Christie. En 1981 aparecería en el film de culto de terror de Disney The Watcher in the Woods de John Hough.

A lo largo de su extensa carrera (58 películas), no solamente fue reconocido su talento con el Óscar o el Emmy, sino que ganó la Copa Volpi del festival de Venecia por Kid Galahad (1937), de Michael Curtiz y el premio a mejor actriz de Cannes por Eva al desnudo, en 1950. En 1989 el Festival de San Sebastián le entregó el Premio Donostia . Bette Davis, emocionada, aceptó el galardón, y se mostró llena de felicidad y vitalidad durante su estancia en San Sebastián, sacando fuerzas de su frágil cuerpo. Al despedirse del Festival dijo: «Ustedes me han devuelto la vida». Fue condecorada con la medalla de la Legión de Honor francesa.

Murió el 6 de octubre de 1989 en Neuilly (Francia) a la edad de 81 años después de librar una dura batalla contra un cáncer de pecho. Está enterrada en el cementerio de Los Ángeles, California. En su epitafio se puede leer: «Lo hizo del modo difícil».

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